Agua pasa por mi casa
dice el adinerado
echándose en la alberca
un calvado.
Agua pasa por mi casa
dice el diputado
cuando va a cobrar
a la cámara su salario.
Agua pasa por mi casa
dice el empresario
que su planta industrial pone
junto al río y el barranco.
Agua pasa por mi casa
una vez a la semana
comenta la doña
con la marchanta.
Agua pasa por mi casa
antes de que venga la presa
me quiten de mi tierra
y me arranquen la esperanza.